|
Rural Bike en
Capilla del Señor, 17 de abril de 2011, por Diego Escobar
Río Pinto,
1 de Mayo de 2011, por Dario Comito
Río Pinto, 1 de Mayo de 2011, por
Cynthia di Baggio
Río Pinto, 1 de Mayo de 2011, por Miguel La Vista
Río Pinto, 1 de Mayo, por Guillermo
Ariza
Rural Bike en Capilla del Señor,
17 de abril del 2011, por Diego Escobar
Más allá del puesto en el que llegué (32 de
47), que no me pareció nada mal para ser la primera carrera,
creo que lo más importante para mí fue haber superado
otros factores, que fueron más allá de la capacidad
de pedalear a un determinado ritmo en el KDT.
Primero, las circunstancias adversas del terreno: a los 7 km, me
encontré con un panorama muy complicado y totalmente desconocido
para mi: el barro. Como vos sabés, sufro de los lumbares
y ver a todos levantando las bicicletas por no poder rodar, me provocó
bastante preocupación, de entrada. Esto llevó a que
tuviera que arrastrar la bici y parar para sacarle el barro de ruedas
y horquillas, cada 5 o 10 min.
El otro factor que me comía el bocho era la incertidumbre:
cuantos km quedarán de barro? Creo que eso fue lo más
difícil de enfrentar, de hecho en mi categoría hubo
muchos abandonos y creo que fueron todos en el primer tramo de barro.
Es el momento en el que la cabeza es la que te deja, o te saca de
la carrera. Yo, que nunca había competido en nada desde las
carreras de 100m en la secundaria, no sé de donde saqué
fuerza para seguir.
El resto de la carrera (la otra mitad), fue un placer, venía
a 25/30 km/h. Hasta me di el gusto de pasar a algunos!! De más
está decir lo importante que es el entrenamiento, que seguro
fue lo que me ayudó a soportar las 3 horas que duró
mi carrera. En definitiva, terminé y más que contento.
Ya estoy palpitando la nueva fecha, con muchas ganas de correr de
nuevo.
Otro tema a destacar, y que sin dudas forma parte importantísima
de esto, es el grupo de gente fantástica que has logrado
armar, y que sin ellos jamás hubiera podido hacer esto.
Diego Escobar
Río Pinto 2011, por Dario Comito
Fui a la cumbre de vacaciones, solo a disfrutar de los muchos caminos
que desde allí nacen. La carrera hasta ese momento era una
anécdota, a la cual me anoté por anotarme, sin intenciones
de correrla y solo para no llegar a arrepentirme estando ahí.
Lo bien que hice, porque todo lo que pasa es muy raro. Todo es raro,
el entorno, los miles de locos que andan con sus bicicletas por
las calles, otros tantos que no paran de comprar cosas en la expo
y todo lo que se genera en una ciudad tan pequeña como La
Cumbre, que días atrás estaba desolada. Todo en ese
fin de semana tiene que ver con una carrera de mountain bike
.
.Una carrera que se empieza a vivir muchos días antes,
desde que entrenamos para eso, desde que recorrimos el camino, hasta
el día que le pasamos "Blem" a las bicis, dejándolas
listas para la largada. De a poco se va generando una ansiedad general
que va marcando que la carrera se acerca.
Ansiedad que pude controlar hasta que salí de la casa, pero
ahí se desvirtuó todo. Salís para la largada
y en la esquina te encontras 10 ciclistas mas de tu misma categoría
que están yendo con 5 grados de temperatura a la largada.
Las calles están vacías, solo son bicis y gente que
igual que uno, va a pedalear horas tratando de lograr recorrer los
82km con éxito. Todos se miran, todos se saludan, aunque
sean competidores. Eso terminó con mi tranquilidad.
La carrera arranco, y a medida que avanzo y que salimos a los caminos
que ya conocíamos bastante, todo fue más tranquilo
y la empecé a disfrutar mucho. Primero cuidando mucho, ya
que la bajada no es igual con 20 ciclistas alrededor que haciéndola
solo como en los días previos. Después regulando mucho,
porque sino no llegas. Creo que por ahí pasa la carrera,
por planificarla bien y por saber como administrar lo que uno puede
dar. Cosa que no es para nada fácil, pero que por suerte
logre hacer con éxito.
Así va transcurriendo la carrera, con gente que por más
que no seas de punta te saluda y te alienta, otro que me paso a
mil por hora en una subida en la que yo iba al límite y encima
se le ocurrió ofrecerme agua antes de tirar su botellita.
Subidas, bajadas y más subidas. En fin, muchas cosas y un
paisaje muy diverso, lo cual lo hace más divertido y llevadero.
Párrafo aparte merecen los últimos 15 Km., en los
cuales dicen que los de punta empiezan a acelerar y uno no tiene
mas nada. Es la parte donde la gente se acumula a montones, todos
te saludan, todos te dicen algo, pero uno solo quiere llegar, solo
quería que termine. Por fin termino, los últimos 200
metros son los mas lindos, son los que te hacen pasar de pensar
"para que vine", a "me parece que vuelvo el año
próximo"
No solo que finalmente corrí la carrera, sino que tengo pensado
volver el año próximo a tratar de, cómo todos
dicen, correr contra uno mismo.
Río Pinto, por Cynthia di Baggio
El desafío Rio Pinto, no es nada mas y nada menos que el
espíritu del mtb en su mayor representación. En pinto
se vive y se respira el verdadero mtb. El del compañerismo,
el de la competencia sana, las charlas interminables sobre cualquier
cosa pero con un único tema como eje: la bici. "Yo vine
a hacer podio", "yo vine a correr contra mi mismo",
"vine a ver si llego", son algunos de los miles de comentarios
que se escuchan, pero eso no importa, todos son igual de respetados
e igual de aplaudidos por la gente. Uno que viene de la ciudad,
renegando de los amontonamientos de peatones y autos, allí
celebra los miles y miles de cascos transitando por las calles.
Es emocionante. Realmente emocionante. Todo comienza con la expo,
el día viernes, Disneylandia para nosotros. No te cansas
de recorrerla, te encontras con algún conocido, charlas con
los desconocidos, y babeas como un bebe frente a las ultimas novedades.
La carrera es dura, debo admitirlo, pero divertida. Es un desafío
físico pero tambien mental, cada etapa del recorrido merece
ser analizada para no equivocarse. Tiene descensos difíciles,
algunos tramos más llanos donde la bici va sola y un ascenso
de 12 km que pide prudencia, ritmo y capacidad para guardarse resto
para los siguientes 30km que no son para nada sencillos. En fin..no
le falta nada a pinto, subidas, bajadas, ripio, serruchos, arena,
bados
Por suerte tuve la capacidad de disfrutar la carrera en su totalidad,
superando incluso mis expectativas. Cada encuentro con la gente
era increíble, te alentaban como si estuvieras peleando por
el podio y ni hablar en la llegada a La Cumbre, cuando te faltan
500mts que las piernas definitivamente se niegan a querer realizar,
y llegas a fuerza de gritos y palabras de aliento. Recuerdo incluso,
faltando unos 10 km, en uno de esos repechos donde pensas
¿es necesario a esta altura del camino?, una murga en todo
su esplendor dándonos animo con su música. Todo esto
es pinto
. Una ciudad que por tres días se convierte
para nosotros, los que amamos el mtb.
Deseo de corazón que cada loco amante de este deporte, como
yo, pueda disfrutar alguna vez este evento. Como profe, estaré
ahí para poder aconsejarlos y acompañarlos en todo
lo que este a mi alcance.
Gracias y felicitaciones a Guille Ariza, Pablo Zoladz, Dario Comito
y Miguel La Vista por haber formado parte de este maravilloso encuentro.
Prof. Cynthia Di Baggio
Río
Pinto, por Miguel La Vista
Camino a La Cumbre
Por primera vez fui a correr la famosa Río Pinto de la que
tanto me habían hablado. Lo primero que llama la atención
es que una ciudad pequeña como La Cumbre está totalmente
copada por ciclistas de MTB. 4300 ciclistas que vamos de todos lados,
en la apertura contaron que esta vez todas la provincias de la Argentina
tenían al menos un representante.
Con Guille Ariza recorrimos la temida bajada -lajas incluidas- el
viernes, él por enésima vez, yo por primera. Para
quien nunca fue yo diría que es muy parecido a una montaña
rusa, el carrito es la bici, a agarrarse fuerte, concentrarse
y disfrutar. Disfrutar de una bajada espectacular llena de piedras,
curvas, pendientes pronunciadas, y un divertido tramo de 300 metros
de lajas totalmente desparejas que te hacen sacudir hasta los anteojos.
Quiero contar a mi modo qué tiene la carrera. Primero impresiona
-.pero impresiona eh!- la cantidad de gente largando. En mi categoría
(master B1, adolescentes de 40 a 44 años) éramos 725
tipos!!! Todo muy puntual, un ambiente de gente super agradable,
y algo muy importante: muy respetuosos en carrera.
Al que le gustan las bajadas, hay 8 kilómetros constantes
de bajada en camino de cornisa, tomando velocidad fuerte, frenando
en las curvas (hay varias peligrosas en serio), rebotando en los
pozos, aprovechando alguna piedra que sobresale del camino para
despuntar el vicio de los saltos. Súper divertido. Si parecía
poco, después viene un camino de ripio pero bien llano, perfecto,
para andar en bajada a toda velocidad, a la que puedas porque está
bárbaro para acelerar sin mucho esfuerzo y llegar a 40/50
km /hora. 20 kilómetros de esto, sobra para andar, andar,
pareciera que no termina nunca.
Por el kilómetro 40 empezás a subir, y en el 44 ni
te digo. Otra vez parece una montaña rusa, pero esta vez
para arriba, y sube, sube, el cuentakilómetros parece que
hubiera dejado de funcionar. Son ocho kilómetros de subida
constante, sin tramos llanos ni descansos, acá sí
la cosa se pone seria y uno empieza a valorar todo el entrenamiento
previo sin el cual estoy seguro que esto o no hubiera podido hacerse,
o se hubiera hecho caminando como vemos cantidad de ciclistas.
Llegás arriba en el kilómetro 52 aproximadamente,
y si bien sentís el alivio de superar el escollo más
importante de la carrera no me olvido de que todavía faltan
30 kilómetros y para arriba. Y acá parece que el diseño
de la carrera hubiera sido inteligente porque siguen bajadas divertidas
-y francamente con poco peligro- y subidas para volver a bajar,
así una, dos, tres, cuatro, ya no recuerdo cuántas,
pero son varias. Digo inteligente porque son más cortas y
uno a esta altura está bastante cansado para encarar subidas
o bajadas muy largas.
Qué más? Subida vertical acumulada? 1300 metros. Vados?
unos 8 aproximadamente. Barro? También, 200 metros. Creés
que terminó? No, faltando 4 kilómetros hay una subida
de 200 metros al costado de la ruta.
Finalmente llegada a la meta casi a las 3 de la tarde, después
de más de 4 horas duras, largas, divertidas, con mucha adrenalina.
A esperar el 2012.
Al día siguiente en Buenos Aires, 7.30 a.m. puntual en la
puerta del colegio llevando a los chicos. A ellos 4, y a Gabi mi
esposa, mil gracias por apoyarme
Río
Pinto, 1 de Mayo, por Guillermo Ariza
Quedarse un buen rato más en la cama era la mejor
opción al mirar por la ventana antes de salir para la largada,
el cielo nublado, bastante viento y más frío, pero
no por nada ronda la palabra locos cuando se hacen actividades de
aventura, así que más de 4000 ciclistas nos animamos
y esperamos la señal para largar y empezar a esforzarnos
durante 82 km de caminos de montaña.
Ya habían pasado la exposición (la juguetería
para nosotros los ciclistas) y los días de preparación,
las charlas previas, reconocimiento de caminos, llegaba la hora!
Encendí la camarita con la que grabé una parte importante
de la carrera, y largamos nomás!!
De entrada apareció por momentos algo de barro, un recuerdo
de la lluvia que había caído el jueves. Había
que cuidarse de no tener una caída ya que los primeros kms
eran en un camino angosto junto a muchos corredores. Al poco tiempo
llegó el camino ancho hacía Cuchi Corral donde comenzó
a haber espacios para avanzar en la carrera, alternando subidas
y bajadas, algunas muy rápidas. Después llegó
lo que siempre espero en esta carrera, la famosa bajada al Pinto.
No es el lugar donde se gana la carrera pero si se la puede perder
por el riesgo de accidentes, muchas curvas, precipicio, terreno
suelto, piedras, bajada pronunciada por momentos, un tramo con piedra
y cemento, son algunos de los obstáculos. En mi caso es donde
mejor me
Siento durante la carrera. Luego le sigue el tramo más parejo
de la carrera, donde un llano con leve bajada nos hace sentir que
la bici vuela por momentos hasta que llega la subida al acercarnos
a San Marcos Sierra y la bici parece tener la rueda pinchada, que
anda mal, etc, pero no es otra cosa que por momentos uno no da más,
ahí es donde comienza a "pedalear" la cabeza y
no tanto las piernas que van al límite. Unos tiran más,
otros menos, algunos descansan un ratito, otros caminan, todos quieren
llegar. Cuando se llega al borde de la ruta y faltan unos 15 km
para la llegada da para decir "queda poco, ya llego",
el camino es relativamente llano, sube poco, pero hay que ver en
que estado se llega hasta allí. El que llegue entero puede
aprovechar para tomar velocidad y sacar algo de ventaja, pero al
resto se les hace duro (me incluyo).
Por suerte en puntos del recorrido donde uno parece aflojar hay
gente alentando, haciendo que uno sienta que es un gran corredor
compitiendo para ganar, cosa que en realidad es cierta ya que la
gran mayoría solo competimos contra nosotros mismos.
Por momentos y para darme ánimo me alentaba para mí
diciendo "Pao, Pao" el nombre de mi novia, quien me espera
siempre en la llegada con una sonrisa y por supuesto un beso.
Al llegar a la meta la satisfacción es inmensa al sentir
que a pesar de lo exigente, se pudo lograr y ser protagonista de
esa gran fiesta que es la carrera y todo lo que la rodea. Hay que
volver el año próximo!
Como recomendación, para esta u otras carreras tan intensas,
es muy importante saber regular el esfuerzo, alimentarse e hidratarse
correctamente y absolutamente nunca pasar el límite de velocidad
donde uno siente que pierde el control de la bici, eso probablemente
terminará en un accidente que puede llegar a ser bastante
grave.
En esta carrera compartí muchos momentos (todos buenos!)
antes y después, junto a Cynthia, Pablo, Darío, Miguel
y por supuesto Pao, Muchas gracias!!!
Videos de la carrera: http://www.youtube.com/playlist?p=34A9686FBA1117C5
|
|