Ubicación:
Litoral Norte da Bahia , Brasil.
Duración:
Siete días pedaleando 180km.
Introducción:
Pedalear en la Cuesta de los Cocoteros es sin duda despampanante.
Son bellezas naturales que pueden ser percibidas desde las
aguas cristalinas de los ríos, playas y cascadas,
hasta la penetrante contemplación de la rica fauna
y flora nativa, además de una cultura peculiar en
la gastronomía, moda, artesanía y tantos otros.
Y todo eso es posible montado en una bicicleta.
Los cocoteros, símbolos de sombra y agua fresca se
extienden por los 185 kilómetros pedaleables, desde
Mangue Seco hasta Praia do Forte, en el extremo norte del
litoral de Bahia. La mayor parte del recorrido se hace por
la playa durante la bajamar. Una que otra vez por caminos
de ripio y en el último día por la Línea
Verde, pues en este inicio el litoral es muy recortado y
la arena es impropia para pedalear. Es la primera carretera
ecológica brasileña, a lo largo del litoral
norte baiano que une Salvador a la divisa de Sergipe.
Este es un viaje distinto, cicloturismo puro, donde cada
uno lleva su propio equipaje en alforjas propias para bicicleta
Actividades:
Domingo 1º dia - Traslado desde el aeropuerto
de Salvador hasta Mangue Seco - 223 km por la Línea
Verde.
Llegada hasta las 14.30hs.
El punto de encuentro para início de nuestro viaje
es en el aeropuerto de Salvador (14 hs). Desde allí
somos trasladados hasta Mangue Seco, en un viaje que lleva
alrededor de 3 horas. Llegamos al pueblo de Pontal, en el
Estado de Sergipe y para llegar hasta Mangue Seco (Ba),
del otro lado de la orilla del Río Real. Es necesario
tomar una embarcación.
Mangue Seco es chiquitito, un tranquilo pueblito con dos
tipos de playas, de un lado las aguas oscuras del Río
Real y del otro las dunas y el mar;
el poblado se queda aislado entre las dunas y el río.
Tal vez el pueblito más simpático de todo
el viaje que queda más bello tras asistir encima
de las dunas, al espectáculo de la puesta del sol
sobre el Río Real. Cuando el sol empieza a descender
y el viento comienza a soplar, la arena cambia de tono y
las sombras de las dunas se mueven lentamente. Es sentir,
respirar y viajar.
Lunes 2º Dia - Mangue Seco hasta Siribinha -
42 km
Tras aprovechar los encantos de Mangue Seco, iniciamos nuestra
pedaleada rumbo hacia Siribinha, distante aproximadamente
42 kilómetros. Sin embargo, salir en bicicleta del
pueblo nos es tarea sencilla, son 2 kilómetros en
medio de las dunas hasta la playa. De allí por delante
seguimos hasta Siribinha entre dunas, cocoteros y playas
salvajes, con una parada de suministro en Cuesta Azul después
de 26km. Además de la belleza deslumbrante, otro
punto favorable es que normalmente el viento siempre estará
en nuestro favor. Para llegar a Siribinha es necesario cruzar
el Rio Itapicuru en barco, que se consigue fácilmente.
Allí en su embocadura fueron filmadas también
escenas de la película Tieta. Siribinha es un refugio
ecológico de parada obligatoria. Es un simpático
pueblo de apenas una calle de arena con una playa espectacular
y con un paisaje indescriptible. La "Capilla de Buen
Jesús de los Navegantes" le brinda un aire bucólico
al paisaje, con sus almendreros y cocotales. Una de las
principales atracciones es un paseo de batel al Caballo
Ruso, una duna de casi 30 metros, donde uno puede deslizarse
hasta llegar al río.
Martes 3º dia - Siribinha hasta Sítio
do Conde - 16 km
Seguimos por la extensa y calma playa por 7 kilómetros
hasta el poblado de Poças, otro pequeño pueblito,
que ganó ese nombre por cuenta de las innumerables
piletas que se forman en su playa. A partir de allí
dejamos la playa y seguimos por una bella vereda ecológica
hasta Sitio do Conde. Antiguo pueblo de pescadores, con
playas bellísimas, dunas, cocoteros, lagunas, cascadas
y ciénagas. Su arte culinario también es famoso,
gracias al toque especial de los frutos del mar lo que proporciona
una comida indescriptible. Comer en el restaurante Zecas
es obligatorio, prácticamente un punto turístico
local.
Miércoles 4º dia - Sitio do Conde hasta
Baixio - 36 km Con la bajamar recorremos fácilmente
los 18 kilómetros hasta Barra do Itariri. En medio
del paisaje exótico, este lugar es parada más
que obligatoria, aprovechando la hermosa playa, con aguas
llanas y tranquilas, que nos ofrece la posibilidad de una
ducha de agua dulce o salada, frente a las "Dunas de
Tieta". Pues algunas escenas de la película
Tieta fueron rodadas allí, y son motivo de orgullo
para el pueblo.
Rumbo al Baixio cruzamos el Río Itariri en su embocadura,
en la orilla deshabitada, donde una bella ciénaga
acompaña el río. Después de muchos
cocoteros llegamos al pueblito del Baixio, otro pequeño
y tranquilo poblado del municipio de Esplanada y también
parte integrante del Área de protección ambiental
del litoral Norte de Bahia. Para los fanáticos del
surf la playa es excelente, gracias al mar abierto. Las
bellezas naturales del Baixio incluyen una fauna y flora
diversificada, ademas de ciénagas y de las lagunas.
Una de las personas más conocidas es Nino, él
es un de los capitanes de arena de la ONG Global Garbage.
Su trabajo es recolectar la basura internacional, que viene
del mar y devolver para el país de origen. "Es
impresionante la cantidad de basura que viene del mar, muchos
de ellos de buques de pescadores o cruzeros de turismo".
Un paseo imperdible es seguir en bicicleta hasta la Laguna
Azul, un de los sitios más bellos de la región.
Jueves 5º dia - Baixio hasta Porto do Sauípe
- 45 km
Otro día en bicicleta por la playa y larga pedaleada.
Cocoteros, dunas y una brisa constante. Antes de llegar
en Subaúma cruzamos un río. De allí
por delante seguimos dependiendo de como se presente la
marea, si no llegara a ser posible pedalear por la playa,
podremos seguir por asfalto en la línea verde. Por
la playa el próximo punto de parada es la aldea de
Massaradupió. Entre dunas cristalinas y una vegetación
salvaje, el paisaje causa suspiros. Esa aldea cuenta también
con el privilegio de ser la única playa de naturalismo
de Bahia. Son dos kilómetros de playas desiertas
donde la paz y el sosiego invaden a los turistas. Sin embargo,
Massarandupió no esta reservado sólo para
los amantes de la práctica naturalista, pues para
los más reservados, existe una extensión de
1.200 metros de playa para uso convencional. Hasta Porto
do Sauípe pedaleamos 17 kilómetros más
siguiendo por las afueras por caminos de ripio y un poco
de asfalto, hasta llegar a una exquisita empanadería
en el medio del camino. Para poder continuar por la playa
dependemos enteramente de la marea.
Viernes 6º dia- Porto do Sauípe- Praia do
Forte - 38 km En nuestro último día de pedal
seguimos pedaleando por la Línea Verde, subidas y
descensos suaves se alternan durante todo el trayecto.
El trayecto todo por asfalto, ofrece una cierta tranquilidad
debido al asfalto en excelente estado y al poco tráfico
de vehículos. En el camino, algunas paradas estratégicas
incrementarán nuestro trayecto, como la Cascada de
D. Zilda, en la rotonda de la playa de Imbassaí,
en el kilómetro 10 de la Línea Verde. Excelente
para refrescar el cuerpo si hace mucho calor.
La Playa del Fuerte es el punto final de nuestro viaje,
quedarse un día por allí es obligatorio, algunos
programas son simplemente indispensables, como una gira
por la villa local, con sus bares, tienditas y restaurantes
de los más variados tipos. Por la noche el lugar
pasa a ser un point de cerveza fría y coquetería.
Visitar la base nacional del Proyecto Tamar también
resulta imprescindible
.
Sábado 7º dia- Playa del Fuerte - Día
libre
Durante el sábado si uno siente ganas para pedalear,
el secreto es hacerlo por los senderos ecológicos
de Sarapiranga, es diversión garantizada y también
ir en bici hasta el Parque Histórico Garcia D'Ávila,
a 3 kilómetros de la villa. En estilo medieval, único
en Brasil, quedó conocido como Castillo de Garcia
D'Avila y sirvió como vivienda y fortaleza militar.
Una "gameleira" (higuera-blanca) cuida la entrada
del castillo. Delante de ella está la Capilla de
"Nossa Senhora da Conceição", completamente
restaurada. La visita al conjunto histórico empieza
allí. Los turistas recorren un circuito de pasarelas
metálicas armado en medio a resistentes paredones
de 400 años de edad. La vista de la región
es preciosa, con el castillo separado de la playa por una
densa cortina de cocoteros.
El Parque Histórico Garcia D'Ávila posee un
centro de visitantes con auditorio, espacio para exposiciones
y café. Funciona de martes hasta domingo, de as 9
a las 18 horas.
Domingo, retorno para el lugar de origen.
Pistas importantes:
o Para pedalear en la playa es importante seguir la Tabla
de Mareas, y pedalear sólo durante la bajamar.
o En la playa o arena blanda la cubierta ideal es el semi-slick.
Por si acaso esté resbalando mucho, desinflela un
poco.
o En la playa no es necesario el uso de casco. Y el calzado
ideal para pedalear es una sandalia de goma, pues cruzamos
muchos ríos.
o El protector solar es accesorio obligatorio.
o La temperatura media anual es de 25 a 27 grados, por lo
tanto es posible hacer esta pedaleada durante todo el año.