Ubicación:
Litoral Norte da Bahia , Brasil.
Duración:
Cuatro días pedaleando 140km.
Introducción:
Pedalear en la Cuesta de los Cocoteros es sin duda despampanante.
Son bellezas naturales que pueden ser percibidas desde las
aguas cristalinas de los ríos, playas y cascadas,
hasta la penetrante contemplación de la rica fauna
y flora nativa, además de una cultura peculiar en
la gastronomía, moda, artesanía y tantos otros.
Y todo eso es posible montado en una bicicleta.
Los cocoteros, símbolos de sombra y agua fresca se
extienden por los 185 kilómetros pedaleables, desde
Mangue Seco hasta Praia do Forte, en el extremo norte del
litoral de Bahia. La mayor parte del recorrido se hace por
la playa durante la bajamar. Una que otra vez por caminos
de ripio y en el último día por la Línea
Verde, pues en este inicio el litoral es muy recortado y
la arena es impropia para pedalear. Es la primera carretera
ecológica brasileña, a lo largo del litoral
norte baiano que une Salvador a la divisa de Sergipe.
Este es un viaje distinto, cicloturismo puro, donde cada
uno lleva su propio equipaje en alforjas propias para bicicleta
Actividades:
Lunes 1º dia - Traslado desde el aeropuerto
de Salvador hasta Mangue Seco - 223 km por la Línea
Verde.
El punto de encuentro para início de nuestro viaje
es en el aeropuerto de Salvador. Desde allí somos
trasladados hasta Mangue Seco, en un viaje que lleva alrededor
de 3 horas. Llegamos al pueblo de Pontal, en el Estado de
Sergipe y para llegar hasta Mangue Seco (Ba), del otro lado
de la orilla del Río Real. Es necesario tomar una
embarcación.
Mangue Seco es chiquitito, un tranquilo pueblito con dos
tipos de playas, de un lado las aguas oscuras del Río
Real y del otro las dunas y el mar;
el poblado se queda aislado entre las dunas y el río.
Tal vez el pueblito más simpático de todo
el viaje que queda más bello tras asistir encima
de las dunas, al espectáculo de la puesta del sol
sobre el Río Real. Cuando el sol empieza a descender
y el viento comienza a soplar, la arena cambia de tono y
las sombras de las dunas se mueven lentamente. Es sentir,
respirar y viajar.
Martes 2º Dia - Mangue Seco hasta Siribinha
-Sitio do Conde 50km
Tras aprovechar los encantos de Mangue Seco, iniciamos nuestra
pedaleada rumbo hacia Siribinha, distante aproximadamente
42 kilómetros. Sin embargo, salir en bicicleta del
pueblo nos es tarea sencilla, son 2 kilómetros en
medio de las dunas hasta la playa. De allí por delante
seguimos hasta Siribinha entre dunas, cocoteros y playas
salvajes, con una parada de suministro en Cuesta Azul después
de 26km. Además de la belleza deslumbrante, otro
punto favorable es que normalmente el viento siempre estará
en nuestro favor. Para llegar a Siribinha es necesario cruzar
el Rio Itapicuru en barco, que se consigue fácilmente.
Allí en su embocadura fueron filmadas también
escenas de la película Tieta. Siribinha es un refugio
ecológico de parada obligatoria. Es un simpático
pueblo de apenas una calle de arena con una playa espectacular
y con un paisaje indescriptible. La "Capilla de Buen
Jesús de los Navegantes" le brinda un aire bucólico
al paisaje, con sus almendreros y cocotales. Una de las
principales atracciones es un paseo de batel al Caballo
Ruso, una duna de casi 30 metros, donde uno puede deslizarse
hasta llegar al río. Seguimos por la extensa y calma
playa por 7 kilómetros hasta el poblado de Poças,
otro pequeño pueblito, que ganó ese nombre
por cuenta de las innumerables piletas que se forman en
su playa. A partir de allí dejamos la playa y seguimos
por una bella vereda ecológica hasta Sitio do Conde.
Antiguo pueblo de pescadores, con playas bellísimas,
dunas, cocoteros, lagunas, cascadas y ciénagas. Su
arte culinario también es famoso, gracias al toque
especial de los frutos del mar lo que proporciona una comida
indescriptible. Comer en el restaurante Zecas es obligatorio,
prácticamente un punto turístico local.
Miércoles 3º dia - Sitio do Conde hasta
Baixio (Pedaleada diurna) /Baixio a Subaúma (Pedaleada
Nocturna) - 45 km Con la bajamar recorremos fácilmente
los 18 kilómetros hasta Barra do Itariri. En medio
del paisaje exótico, este lugar es parada más
que obligatoria, aprovechando la hermosa playa, con aguas
llanas y tranquilas, que nos ofrece la posibilidad de una
ducha de agua dulce o salada, frente a las "Dunas de
Tieta". Pues algunas escenas de la película
Tieta fueron rodadas allí, y son motivo de orgullo
para el pueblo.
Rumbo al Baixio cruzamos el Río Itariri en su embocadura,
en la orilla deshabitada, donde una bella ciénaga
acompaña el río. Después de muchos
cocoteros llegamos al pueblito del Baixio, otro pequeño
y tranquilo poblado del municipio de Esplanada y también
parte integrante del Área de protección ambiental
del litoral Norte de Bahia. Para los fanáticos del
surf la playa es excelente, gracias al mar abierto. Las
bellezas naturales del Baixio incluyen una fauna y flora
diversificada, ademas de ciénagas y de las lagunas.
Una de las personas más conocidas es Nino, él
es un de los capitanes de arena de la ONG Global Garbage.
Su trabajo es recolectar la basura internacional, que viene
del mar y devolver para el país de origen. "Es
impresionante la cantidad de basura que viene del mar, muchos
de ellos de buques de pescadores o cruzeros de turismo".
Un paseo imperdible es seguir en bicicleta hasta la Laguna
Azul, un de los sitios más bellos de la región.
En la noche haremos los últimos 18km hasta Subaúma.
Jueves 4º dia Subaúma hasta Porto do
Sauípe - 23 km
De aquí en adelante seguimos dependiendo de como
se presente la marea, si no llegara a ser posible pedalear
por la playa, podremos seguir por asfalto en la línea
verde. Por la playa el próximo punto de parada es
la aldea de Massaradupió. Entre dunas cristalinas
y una vegetación salvaje, el paisaje causa suspiros.
Esa aldea cuenta también con el privilegio de ser
la única playa de naturalismo de Bahia. Son dos kilómetros
de playas desiertas donde la paz y el sosiego invaden a
los turistas. Sin embargo, Massarandupió no esta
reservado sólo para los amantes de la práctica
naturalista, pues para los más reservados, existe
una extensión de 1.200 metros de playa para uso convencional.
Hasta Porto do Sauípe pedaleamos 17 kilómetros
más siguiendo por las afueras por caminos de ripio
y un poco de asfalto, hasta llegar a una exquisita empanadería
en el medio del camino. Para poder continuar por la playa
dependemos enteramente de la marea.
Viernes 5º día - Porto do Sauípe-
Praia do Forte - 22 km En nuestro último día
de pedal seguimos pedaleando por la Línea Verde,
subidas y descensos suaves se alternan durante todo el trayecto.
El trayecto todo por asfalto, ofrece una cierta tranquilidad
debido al asfalto en excelente estado y al poco tráfico
de vehículos. En el camino, algunas paradas estratégicas
incrementarán nuestro trayecto, como la Cascada de
D. Zilda, en la rotonda de la playa de Imbassaí,
en el kilómetro 10 de la Línea Verde. Excelente
para refrescar el cuerpo si hace mucho calor.
La Playa del Fuerte es el punto final de nuestro viaje,
quedarse un día por allí es obligatorio, algunos
programas son simplemente indispensables, como una gira
por la villa local, con sus bares, tienditas y restaurantes
de los más variados tipos. Por la noche el lugar
pasa a ser un point de cerveza fría y coquetería.
Visitar la base nacional del Proyecto Tamar también
resulta imprescindible.
Sabado 6º dia- Día
libre en el cual se puede descansar en una deliciosa playa,
hacer compras o incluso pedalear hasta el Castelo de Garcia
Dávila, que queda a 8km del centro del pueblo.
Domingo 7° dia - Retorno para el lugar de origen.
Pistas importantes:
o Para pedalear en la playa es importante seguir la Tabla
de Mareas, y pedalear sólo durante la bajamar.
o En la playa o arena blanda la cubierta ideal es el semi-slick.
Por si acaso esté resbalando mucho, desinflela un
poco.
o En la playa no es necesario el uso de casco. Y el calzado
ideal para pedalear es una sandalia de goma, pues cruzamos
muchos ríos.
o El protector solar es accesorio obligatorio.
o La temperatura media anual es de 25 a 27 grados, por lo
tanto es posible hacer esta pedaleada durante todo el año.